header15.jpg
Inicio arrow Artículos arrow Cambia juarismo concepto del arte
Cambia juarismo concepto del arte PDF Imprimir E-mail

En el óleo "La colegiata de Guadalupe" (1859) el pintor Luis Coto capta el ferrocarril, una máquina que modificó el paisaje de las urbes y campos.Cuando Benito Juárez asistió en 1869 a una magna exposición de pintura en la Academia de San Carlos —ya transformada por él mismo en la Escuela Nacional de Bellas Artes—, seguramente advirtió en su recorrido cómo la esencia de su pensamiento liberal, racional, positivista y laico también había calado en la artes plásticas.

Los cuadros históricos ya no se abocaban a los episodios de la tradición católica; la aparición de la fotografía había cambiado la manera de realizar retratos; los lienzos plasmaban innovaciones como el ferrocarril y las telas comenzaban a reflejar la inmensidad tectónica del Valle de México.

En el marco de la celebración del Bicentenario del Benemérito de las Américas, la exposición Juárez y la Reforma. Un cambio de mentalidad en las artes aborda un aspecto que, a pesar de su evidencia, ha sido poco estudiado hasta el momento: la renovación del lenguaje artístico en la época juarista.

Curada por la doctora Esther Acevedo, la muestra se inaugura hoy a las 20:00 horas en el Antiguo Colegio de San Ildefonso y reúne 135 piezas entre pinturas, esculturas, litografías, grabados, daguerrotipos, fotografías, libros, documentos y objetos personales, provenientes de diversos museos de la República y colecciones privadas.

"No se ha hablado del cambio que hubo en la Reforma (leyes expedidas por Juárez en julio de 1859), y después de la Reforma, en el arte. En 1821 fue la Independencia: ya éramos libres e iguales, pero la mentalidad es lo último que cambia en las personas. Y se tardan largos 50 años para que se dé este cambio", expresó la investigadora de la Dirección de Estudios Históricos del INAH.

El precepto que siguió la especialista para elegir los 15 óleos en exhibición es que todos ellos fueron vistos por Juárez, tanto en la exposición de 1869 como en otra muestra que se instaló en San Carlos en 1871.

A la primera de las muestras el entonces Presidente asistió acompañado por su esposa, Doña Margarita Maza, y colaboró comprando cinco acciones. Para la segunda, no sólo Juárez adquirió cinco títulos, sino también sus tres hijas mayores y todo su gabinete.

Una de las obras más importantes es una representación alegórica de la Constitución de 1857, lienzo que fue presentado por el artista Petronilo Monroy en 1869. La innovación iconográfica del cuadro reside en que la Constitución es encarnada por una mujer flotante de rasgos mestizos, en lugar de blanca y con cabello dorado.

Otra de las pinturas paradigmáticas, que marca el nacimiento de un género dentro de la pintura histórica, es el lienzo El descubrimiento del pulque, pintado por José Obregón en 1869.

"Antes de 1857 la mayoría de los cuadros eran bíblicos, religiosos, contaban historias del Antiguo Testamento. A partir de la obra de José Obregón se estrena un nuevo género histórico mexicano en donde se van a contar las leyendas y mitos de la época prehispánica", indicó la curadora.

En el género paisajístico, Eugenio Landesio supo captar una amplitud panorámica nunca antes vista a través de la obra El cerro del Tenayo, que exhibió en la muestra de 1869 a pesar de que el lienzo no estaba terminado.

Una de las piezas más misteriosas es La bañista, cuadro anónimo que presenta a una mujer desnuda emergiendo del agua, quizá inspirado en las obras eróticas del pintor neoclásico francés Dominique Angres. La obra sería dedicada el 21 de marzo de 1872 —fecha en que ya había fallecido la esposa del Presidente— por el pintor José Escudero y Espronceda con una frase poco solemne: "A mi buen amigo Beno Juárez".

Según Acevedo, la pequeña obra es una muestra de que, más allá del mito, Juárez era un ser humano a quien también agradaba la belleza del cuerpo de una Venus.

Fuente: Reforma
Foto: Antigüo Colegio de San Ildefonso

 
< Anterior   Siguiente >