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Concierto Franz Ferdinand PDF Imprimir E-mail
Escrito por Zooto   
Concierto Franz FerdinandAl son que me toquen...!

¿A poco no son bellos?

Ha llegado la hora de ver a una de las bandas nuevas que llaman la atención de críticos y de quienes gustan de escuchar música, en medio de una ola de grupos catalogados como “indie”, en tiempos donde lo que más se escucha en las estaciones de radio comerciales y canales de música es el hip-hop gringo, donde Interpol son considerados como los nuevos Joy División ¿¡será!?, donde ahora el ir a un concierto es “in”, por fin ha llegado el once de septiembre de dos mil seis y Franz Ferdinand esta en México.

Vestidos para la ocasión, los fans se dieron cita el pasado lunes once de septiembre en el Auditorio Nacional y en medio de plantones y mentadas de madre de los automovilistas hacia, suponemos, el que debió ser nuestro presidente; se esperaban las ocho y media de la noche para poder disfrutar a los escoceses causantes de opiniones tan diversas, para muchos considerados como una excelente banda y para muchos otros solo son unos más.

Peinados retros, pantalones de mezclilla entallados combinados con sacos negros y playeras rosas para los caballeros y para las damas los llamados “capris” con una blusa negra con bolitas bancas, zapatillas con un tacón alto y delgado (que nada más de verlos me dolieron los pies) ah! Claro con un pico muy muy grande; el evento merecía aguantar el sufrimiento en los pies, Franz Ferdinand tocaría en unos cuantos minutos.

En punto de las ocho treinta aparecieron en el escenario un grupo de rock llamado Bengala, como el Auditorio Nacional es confortable, bonito y estas sentado, todos los ahí presentes dejaron tocar a este grupo su media hora, lo más sobresaliente fue la aparición de Meme de Café Tacuba y Tito de Molotov, patrocinadores de esta banda nueva que sacará su disco el próximo mes de octubre.

Y nos dieron las nueve y las nueve y media y los escoceses nada más no aparecían, ¿dará tiempo de ir por una chela o ir al baño? No, mejor no nos arriesgamos. Volteo a mi lado y creo ver a Nick Mcarthy entre el publico... no, solo fue una ilusión, solo fue un niño con el look “metrosexual”; el tiempo corría lentamente, el chequeo de los instrumentos por parte del staff de los Francisco Fernando era muy lento, entraban y salían, había una chava checando el pedestal del micrófono que ocuparía Alex Kapranos, pero no le atinaba a la estatura exacta del vocalista y subía y bajaba el pedestal y decía unas palabras parada de puntitas, que supongo eran para checar el audio del micro.

La música de fondo de un momento a otro se deja de escuchar, todos los ahí presentes nos ponemos de pie a punto de aplaudir y gritar, pero... falsa alarma, seguimos escuchando a Moby y canciones como “The Nightmare Before Christmas”, chale! si me hubiera dado tiempo ir al baño.

Por fin, las nueve con cuarenta y cinco minutos, las luces se han pagado, las siluetas de los cuatro escoceses se ven, los primeros acordes de “This boy” se escuchan, todos, bueno casi todos, aplaudimos y gritamos, coreamos “i want a car, i want a car”, son igualitos a las fotos ja!, es mi primer pensamiento, lamento comunicarles que además de su música el físico de estos muchachos me gusta, en ocasiones me da pena, pero tengo que aceptarlo me volvería una groupie con ellos.

McCarthy toca la guitarra y baila, Kapranos nos deleita con su voz fuerte y cálida, Paul Thomson le da duro a la batería, se ve contento y Bob Hardy... toca el bajo; los brincos y gritos de las personas que estaban a mi alrededor y no me refiero a mis acompañantes, duran escasos dos minutos.

“Buenas noches” dice Alex y el Auditorio vibra, las manos de todos están arriba de sus cabezas, inicia “come home” y nuevamente los gritos y brincos solo duran dos minutos; llega el turno de la tranquila pero intensa “Auf Acshe”, pasa desapercibida por algunos que compraron su boleto para ir a ver a Franz Ferdinand y escuchar solo los sencillos de la radio.

Y de repente  “Oh well I woke up tonight and said I, I´m gonna make somebody love me, I´m gonna make somebody love me” se escuchan los gritos de reconocimiento de esa canción, “do you want to”, ahora si a bailar, por fin la gente se prende y canta, la intensidad con la que tocaban fue sorprendente, siempre supe que eran buenos, pero de verdad son excelentes en vivo, me encanta ver la cara de disfrute de los cuatro, escuchar ese inglés claro, la acústica, como sabemos, es excelente en el auditorio, ¿qué más podíamos pedir? La noche era perfecta.

Para seguir con la intensidad “I’m your villan”, dato cultural, es mi canción favorita del segundo disco “You Could Have It So Much Better”,  la emoción se desbordaba, los bailes de Nick te invitaban a hacer lo mismo, la canción llegaba al clímax y nosotros prendidísimos, no nos importo que a nuestro alrededor siguieran solo esperando “Take me out”.

“Viva Mexicou” grita Kapranos y adivinen que... si, todos gritaron y amaron en ese momento a este hombre vestido a la perfección, con una delgadez impresionante y una cara con facciones perfecta, aquí entran las disculpas nuevamente, pero no puedo evitar dejar de decirles que de verdad son niños bonitos haciendo buen rock.

Las cámaras fotográficas no dejaban de tomar fotos, los celulares hacían lo mismo, el personal de seguridad no paraba de dejar de decirles a los muchachos fumadores que dentro de este recinto esta prohibido comer y fumar, y llego la hora de una de las canciones más esperadas “The dark of the matineé”, que bien se escucha en vivo, “Find me and follow me through corridors and factories and files You must follow and leave this academic factory”, un paso adelante y uno atrás hagamos lo mismo que los escoceses, bailemos y cantemos, niños en un concierto también pueden divertirse; dejen a un lado la pose y disfruten de la música.

Para mí, sorprendente fue la reacción que los asistentes tuvieron con “Walk Away”, una balada muy rica y que todos coreábamos, ¿dónde están los celulares encendidos en sus manos que viajan de izquierda a derecha y de derecha a izquierda? ¿A caso no saben que lo de hoy son las luces de los celulares y que los encendedores han quedado atrás? No, solo unos poco los usaron, era tiempo de tomar un respiro y descansar, había llegado el momento de las rolas tranquilas,  “Eleanor Put Your Boots On” es mejor en vivo que en el disco, suena un poco más divertida.

El momento que todos esperaban, la canción más deseada, la canción más conocida empezaba a sonar en el Auditorio Nacional y todos se volvían locos, por vez primera en toda la noche no hubo alguien que no cantará, brincara, levantará sus manos y se le llenarán sus ojitos de una felicidad incomparable (la exageración nunca esta demás) “Take me out”, eso era lo que hacía falta, sentir la energía de miles de personas es una de las cosas que más me gustan de los conciertos y en ese momento sentí esa felicidad que solo escuchando a una banda en vivo puedes sentir, gracias.

Dos guitarras intensas, una batería poderosa y un bajo necesario, hacían del concierto un concierto casi perfecto, al salir del auditorio un conocido me decía que había sido lo mejor que había visto en el año, lo que pasa es que no vio a U2, pero tenía razón ha sido uno de los mejores conciertos, la calidad excepcional y el derroche de talento sorprendente.

La sorpresa de la noche fue cuando tocaron “outsiders”, magnífica canción, Kapranos dejo de cantar y solo se escuchaba la música, el bajo y las guitarras bajaron su intensidad dejando que la batería fuera la protagonista, Thomson no dejaba de darle duro a la batería con una mano y en la otra un pandero, sube uno de los colaboradores de ellos y toca la parte izquierda de la batería y poco tiempo después sube un tercero a tocar los platillos, sorpréndete y lo mejor estaba por venir, de la nada salieron cuatro personas vestidas de aztecas con el penacho y los concheros muy bien puestos, toman sus tambores pintados con símbolos aztecas y empiezan a seguir el ritmo de esta canción, de verdad esto fue maravilloso, muchos tenían cara de no comprender lo que en el escenario sucedía, pero los que alcanzamos a entenderlo disfrutamos enormemente de este detalle, que sin duda alguna fue lo mejor de la noche y nos dejaron con un excelente sabor de boca.

Podrán ser criticados y comparados con bandas como los Strokes, podrán ser juzgados por parecer o ser gays, de no hacer algo nuevo, de no encontrar el hilo negro en la música, sin embargo Franz Ferdinand, desde el humilde punto de vista de su amable servidora, si es una buena banda.

Nos leeremos pronto... mientras esto sucede prepárense para ver el próximo veinticinco de octubre  a los Yeah Yeah Yeahs.

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